Capítulo 15: Desayuno perfecto.
― α ―
Aunque reí por su broma, debo admitir que la interrupción de Audrey terminó por molestarme.
Raine había estado a punto de besarme por voluntad propia, pero, ahora que la puerta se ha vuelto a cerrar, ella ha vuelto a adoptar aquella actitud arisca, me lo demuestra al tratar de empujarme de la cómoda donde la tengo aprisionada con mis brazos.
–Déjame bajar –me gruñe mi compañera
–¿A dónde quieres ir? –le pregunto centrando toda mi fuerza en mis brazos para poder evitar que me mueva.
Diosa,