Mundo ficciónIniciar sesiónMi mente estaba nublada, había dejado de escuchar. Mi vista se desenfoco y trague mucha saliva al mismo tiempo. ¿Qué era esto? ¿Una broma de muy mal gusto? ¡No podía ser cierto! ¡Me negaba a creerle a esta extraña! Estaba mareada y tenía nauseas, no podía ser verdad, él no era un asesino, mucho menos un mafioso, no era ningún delincuente. ¿o sí?
—Cálmate, Mia—dijo&md







