Capítulo 120 La invitación
— ¿De qué invitación hablas? —preguntó Michael, visiblemente frustrado.
—Déjame pasar —dijo Carla, con un tono tranquilo pero firme.
—No tienes nada que hacer aquí, ya te lo dije, no quiero verte más —respondió Michael con enojo.
—Al menos me escucharás, ¿no sientes curiosidad? —insistió Carla, con un tono de intriga en su voz.
—No siento nada y lo menos que quiero es tenerte aquí. ¡Lárgate! No estoy para juegos —la voz de Michael era cortante, llena de frustración.