Algo que los cuatro estaban sintiendo en ese momento fue que no les calentaba ni el sol.
Las amigas después de aquella discusión, se dispusieron a realizar lo que ya tenían previsto para ese día.
Alfa y beta después de a ver vuelto a su manada, no sabían como lidiar con la furia, los celos y el dolor que sentían.
No podían creer que sus mates los tratarán peor que la peste, acaso ellas no podían sentir lo mismo que ellos, y para su tormento ese día sin previo aviso había llegado su mejor amiga,