Hace seis años.
—¡Eloise, apresúrate, Marval cerrará la puerta y nos quedaremos de nuevo afuera!
—¡Ya voy! ¡Ya voy! —Tomé el último libro que necesitaba del casillero y lo cerré con un estrepitoso golpe. Vi la cabellera castaña de Melanie y salí corriendo a la par con ella.
Nuestras furiosas pisadas se escuchaban por los amplios y vacíos pasillos. Ya íbamos tarde, no íbamos a lograrlo a tiempo, y todo por quedarnos pegadas con una estúpida revista en la biblioteca. Cuando levantamos la vista