Parto
VALENTINE.
Ocho horas después.
Nunca había sentido tanto dolor como en este momento, creí que los calambres de esta mañana eran muy dolorosos, pero lo cierto es que no, las contracciones son por mucho lo más espantoso que he sentido en carne propia en mi vida, siento que en cualquier momento voy a desmayarme del dolor.
—Eres un imbécil… debiste usar un maldito… preservativo —le digo a Elijah con dificultad, mirándolo con odio y pujo muy fuerte cuando otra dolorosa contracción se apodera d