POV: Elara Día 373 — 2:00 AM
Dos semanas cautivas y estaba aprendiendo a gritar sin voz.
No grito literal — el Arquitecto dormía a tres habitaciones de distancia y los operativos rotaban turnos con la eficiencia de gente que no necesitaba motivo para investigar un ruido. El grito era otra cosa. Era lo que descubrí la décima noche cuando la bebé me despertó a las dos de la mañana con una patada que no era patada sino tirón.
Un tirón hacia afuera. Hacia algo que estaba lejos. Como si mi hija inte