DANIEL
—Madre, no me interesa ninguna de esas mujeres —señalo la pantalla de mi computador —Ni ninguna otra a futura con la que me quieras emparejar.
—Pero Daniel, debes conseguir una novia y presentársela a tu padre, y no parece que tú te muevas hacerlo. Así que déjamelo a mí, elegiré la correcta para ti.
Suspiro hastiado. ¿Cuándo será el día que entienda?
—Ya no necesito buscar, y tampoco que tú lo hagas.
Tenía que hacer de todo para que no siguiera insistiendo con lo de las citas, buscaría u