AUDREY
Finalmente, llegamos a la finca de Tabby. Este lugar no se puede olvidar fácilmente, están único y relajante que siempre que estás aquí dan ganas de quedarte y nunca más irte del sitio.
Pero sin Tabby ya no será lo mismo. Ella era la luz reluciente de este lugar, y aunque poco la trate, estoy segura de que aquel que la haya conocido, debe estar opinando lo mismo que yo.
El chófer detiene el taxi fuera de la valla alta de la vivienda. Nelly y yo bajamos después de pagarle al hombre. Cada