Se quedó inmóvil ante el hombre que la esperaba. ¿Cómo demonios sabía dónde vivía o que ella iba a ir allí?
Frunció el ceño. En esta vida, este bastardo era el que más detestaba. No podía pensar en tener un enemigo además de Ethan Rumero.
"¿Qué demonios haces aquí?", gritó Arianna, caminando hacia él y frunciendo el ceño con irritación.
"Esperándote. Llevo semanas esperándote. Me alegro de que hayas venido hoy", respondió Ethan con calma.
Arianna lo miró con hostilidad. Esperándola, ¿quién demo