—Exacto, Rubí. Por favor, cuéntanos qué pasó. De lo contrario, el público solo podrá especular, y eso tampoco es bueno para la reputación del señor Maxwell —agregó otro.
Algunos reporteros aún no se rendían y seguían persiguiendo a Rubí con preguntas constantes. Sus palabras provocaron una risa amarga en ella. Se dio la vuelta y los miró fijamente. La mirada en sus ojos era fría y su tono, poco amistoso.
—Esto no es asunto suyo. Marcus no está herido, está bien. Si quieren perder el tiempo espe