Esta era la primera vez que Rubí veía a Zoey tan derrotada. Era tan hermosa, pero ahora, era como un pavo real derrotado con una mirada cenicienta en su rostro. Ya ni siquiera parecía verse tan hermosa.
Zoey dijo: —Papá, no me siento bien. Me gustaría ir primero a mi habitación—. Zoey levantó la cabeza y miró a Tobias con inquietud. Estaba tratando desesperadamente de contener su ira y rabia en ese momento, y no podía esperar para cortar a Rubí en pedazos.
Al escuchar esto, Tobias estaba a punt