—Esperemos y veremos. Te dije que me lo iba a llevar todo. Cumpliré mi palabra —dijo Rubí, y después colgó la llamada.
Zoey no pudo evitar fruncir el ceño.
Weston, que pasó por delante de la puerta, lo vio y entró en la habitación.
—Señorita Zoey, ¿qué sucede? —preguntó.
Zoey le contó a Weston sobre la conversación que tuvo con Rubí.
Weston arqueó las cejas.
—En realidad, hay algo que podemos hacer —dijo.
—¿Oh? —Zoey se sorprendió al escuchar esto de él.
La luz de la lámpara se reflejaba en la