Ella había creído que Rubí ya había convencido a Marcus de dejar el pasado atrás, especialmente después del incidente anterior. Sabía que Leonardo había estado mal, pero no sabía cómo manejarlo. Y, después de todo, quien había instigado ese conflicto había sido Zoey.
Ahora, al ver la reacción de Marcus, no podía decir que le agradaba, pero tampoco podía culparlo. Sabía que intervenir solo lastimaría los sentimientos de Rubí. Además, Marcus no había golpeado a Leonardo con toda su fuerza. Por el