Rubí sintió que la idea era buena y lo animó:
—Está bien, tienes razón. Entonces procede según tus planes. En unos días vendrán evaluadores, equipos de gestión y financieros del Grupo Maxwell. Ellos ahora trabajan bajo mi supervisión, así que no se atreverán a hacer las cosas a medias. Te escucharán.
Los ojos de Dan brillaron y sonrió satisfecho.
—Eso es genial. Antes teníamos ideas, pero no dinero. Ahora, mientras no haya contratiempos, ¡podremos expandirnos rápidamente por todo el país!
Rubí