Hablar.
¿Realmente quería hablar de lo que fuera que él tuviera en mente?
No, no quería. Porque de alguna manera, sentía que esa conversación abriría la puerta a distracciones… y al crecimiento no deseado de sentimientos.
Pero… ¿realmente odiaba la idea de eso?
Sentía que había una capa más profunda