La mujer parada frente a ella tiene lágrimas en los ojos, esa mirada de agradecimiento y la manera en la que se acerca hizo retroceder a Eir. ¿Cómo se atreve ella a actuar como si le estuviera regresando a su hijo después de años?
―Gracias… ―Ariana sollozó. ―Muchas gracias por dejarme estar cerca de él…
―No te atrevas. ―Eir quitó la mano antes de que pudiera agarrársela. ―Estás aquí solo por mi hijo, ¡No te comportes como una madre que ha sufrido por mucho tiempo! ―Gritó furiosa. ―¡Fui yo qui