Mundo de ficçãoIniciar sessãoAquellos ojos de Alessia que no notó el otro día en la cafetería lo envuelven de una manera que no se puede explicar, son de un celeste tan puro, tan hermoso y es casi como si pudiese ver su alma a través de ellos.
Lo que Amaro no sabe es que el alma de Alessia está bloqueada para todos, incluso para sus más cercanos.
—Lo siento —le repite Amaro, porque le ha dañado aquel vestido tan hermoso. Se quita el pañuelo







