La mujer recibe el cheque y se ahoga con su propia saliva, porque aquella cantidad era más de lo que se había reunido para los cinco juntos.
—¿E-está seguro?
—Sí, al menos por los próximos seis meses, si la señorita Vitale consigue componer una melodía que me satisfaga, entonces lo extenderé por seis meses más, pero para la fundación.
—Claro —responde la mujer casi sin aliento y lo hace firmar un documento de acuerdo para justificar los montos.
Amaro se aleja de allí en cuanto estampa su fi