Noah da unos cuantos pasos para acercarse, sin embargo, algo en él lo detuvo haciendo que se sentara lejos de ellos. Noah pidió un trago y se sentó sin retirar la mirada de ellos.
Entre tanto, Emily pedía su segunda copa, se sentía ultrajada y ofendida por Noah, el hombre que se sentó a su lado.
—¿Y qué hace una mujer tan bella como tú, tan sola? —dice, Emily tan solo hace una línea fina con sus labios y decide ignorarlo.
—Solo quiero beber. Si va a hacer comentarios de ese tipo, le agradezc