Capítulo 113 Un sitio donde vivir
Reinaldo tocó levemente la mano de Daniela y le dijo:
—No pasa nada, Ariana. Tu mamita se pone nerviosa cada vez que tardas aunque sea un poco, o quizás es que le aburre mi compañía.
El comentario despertó la reacción que esperaba el viejo Celis, como planeó, enseguida Daniela comenzó a disculparse.
—Claro que no. ¿Cómo dices eso? Tu compañía es muy grata, es solo que mi hija nunca tarda tanto.
—Es que tuve un inconveniente, pero ya ves, aquí estoy.
La mirada d