Capítulo 45 Soy la esposa
—Como lo escuchas, Ariana —respondió Reinaldo con una calma imperturbable—. No es un capricho, es una necesidad que tienen mis nietos. Por otro lado, la clínica Celis es el centro médico con la tecnología más avanzada del país; tu madre estará a solo diez minutos de la mansión de Leónidas, no a horas de viaje, podrás ir y venir a tu antojo, podemos trasladarla después de la cirugía para que se recupere. Además, los niños no han tenido estabilidad. Es hora de que comiencen una vida normal.
Las palabras del viejo Celis parecían más un ruego que una orden.
Ariana miró a Leónidas buscando ayuda o quizás que él se negara, todo iba muy rápido para ella, pero lo vio asintiendo, aunque sus ojos mostraban que él tampoco estaba del todo cómodo con las decisiones de su padre.
—Es lo más lógico —añadió Leónidas secamente—. Jonathan coordinará todo. Yo… me voy de viaje por una semana.
Ariana no respondió, sintió que necesitaba un momento para respirar a solas, la incerti