Capítulo 135 Ser la esposa
La enfermera acompañó a Talina a la habitación. Después de su crisis, Leónidas le ordenó que se la llevara, sin importar cómo.
La mujer pensó que Talina tenía un modo increíble de hacerlos sentir mal a todos. Solo debía aguantar para conservar su empleo bien pagado.
—Señora, no se ponga así, le hará daño al bebé.
—Para lo que me ha servido este niño... Él ni siquiera me presta atención.
—Señora, le traeré una infusión.
—No me traigas nada, ¡vete de aquí! Déjame sola.