Capítulo 20 Contrato de exclusividad 2
Ariana lo miró de frente, con los ojos cansados, pero la barbilla en alto.
El nerviosismo hacia Leónidas había sido reemplazado por una urgencia mucho más potente: el bienestar de su madre.
—No tiene que hacer nada para controlarme, señor Celis. Con el simple hecho de pagar la cirugía de mi madre, ya estoy en una deuda de por vida con usted —dijo ella, y su voz, aunque temblorosa, cargaba una verdad absoluta—. No necesita tramar nada. Creo que no lo ha ente