Mundo ficciónIniciar sesiónAmar puede doler, perder lo más valioso es como estar en el infierno en la tierra.
MATHEW.
Estoy aquí como en el principio. No sé qué paso, solo sé que fue en cuestión de segundos en que mi esposa gritaba con gran dolor, su rostro pálido y enfermizo estaba contraído, sus ojos llorosos, sus manos temblaban mientras gemía de sufrimiento.
Era la hora… era la hora del final.
HORAS ANTE







