Narra Emily.
Al girarme sentí las garras entrar en mi pecho, sentí como desgarraba mis huesos y mis órganos, lo único en lo que pensé fue en mis hijos y Darían, como harían ellos si yo moría, mi pobre lobo se debilitaría por mi ausencia, luego caí en la inconsciencia, trate de abrir los ojos pero no podía, era como si una fuerza mayor me lo impidiera, sé que los demonios no mueren y si lo hacen permanecen en el inframundo y ya no pueden salir de ahí, talvez mi parte humana si murió, pero sé sup