PAIGE
Estoy tan calientita y cómoda, acurrucada bajo su brazo con la cabeza descansando sobre su pecho. Este es mi lugar favorito en el mundo, segura entre los brazos de Ryder. Su respiración es constante. Todavía está durmiendo.
Tuve el sueño más extraño; bueno, fue más como una pesadilla con algunas partes buenas. Tenía un hijo. Era de Ryder, y era el niño más tierno del mundo.
—¿Podemos comer pizza? —escucho chillar a una vocecita, y mis ojos se abren mientras todo regresa a mi memoria.
Calla