Mundo ficciónIniciar sesiónLlegada inesperada
Kara y el Don disfrutan de una relajante tina de agua tibia en pareja, el Don se encarga de brindar masajes a los pies hinchado de la loba que le sonríe por ese agradable gesto, su luna de miel se extendió una semana más en la que el vientre de Kara decidió crecer como le había dicho el Don.
— ¿Mejor?
—Bastante —suspira y el asiente complacido con su experiencia de masajes.







