Las manos de Killian tocaron las múltiples heridas de la Loba, así que el Beta la cargo en brazos, el animal no era nada pequeño, pero Killian tenía la fuerza suficiente para cargarla, el Beta no se estaba percatando de que sus pasos estaban siendo observados por una loba cuya mirada contenía veneno, Killian se introdujo en el interior de la casa en donde Lillith se resguarda desde su llegada, lentamente el cuerpo humano fue tomando el control y la desnudes de la loba fue quedando ante el Beta.