- Joder, no digas eso - Killian había reaccionado - no podría soportar que tu cuerpo sea visto por otro lobo, que otro te toque que otro te haga suya. - Entonces decide que es lo que tú quieres porque yo no soy una mujer que espera, tampoco estoy para ser la segunda opción de absolutamente nadie - Lillith sabía perfectamente lo que ella vale.
¿Y qué es lo que quieres? - Killian y Lillith estaban a escasos centímetros, sus narices se tocaban, los labios entreabiertos de Lillith reflejan una clar