— Bebé, perdóname por no poder hacer mucho más por ti - Los ojos de Lillith se habían llenado de lágrimas.
— Mami, tú siempre haces lo que puedes, incluso haces más, pero los tíos de aquí son muy malos, pero te prometo que saldremos de aquí mami, y cada tortura a la que la bruja me somete me vuelve más fuerte.
— Lilibeth, este no es el mundo al que debías de pertenecer - Lillith acaricio el rostro de la pequeña.
— Pero es al que pertenecemos mamá— En ese momento la campana había sonado aquello