Capítulo 145
A la mañana siguiente, como siempre, Isis se despertó antes de que saliera el sol. Aprovechó el silencio de la casa para organizarlo todo antes de que Liam y Emma despertaran. Preparó los biberones, separó la ropa de los niños y dejó listo el desayuno.
Poco después, oyó los primeros protestas procedentes de la habitación y sonrió.
— Buenos días, mis amores.
Liam abrió una sonrisa en cuanto la vio. Emma abrió los bracitos. Cogió a la hija.
— Calma... Ya voy a coger a tu hermano tamb