Capítulo 144
La despedida de la aldea le oprimía el pecho. Durante las primeras horas de viaje permaneció en silencio, mirando por la ventana del vehículo. Liam dormía sujeto a su pecho en un portabebés de tela. Emma descansaba en el regazo de Nikos, que la sujetaba con cuidado.
El camino era largo. El camino de tierra dio paso al asfalto, y pequeñas aldeas fueron apareciendo a lo largo del recorrido. Era un mundo completamente distinto de aquel en el que había vivido los últimos meses.
Al fina