Capítulo 142
Al final de la madrugada, Isis por fin consiguió descansar. Los dos bebés estaban envueltos en mantas, a su lado. El niño dormía profundamente y la niña hacía pequeños movimientos ligeros, acomodándose en el sueño. Isis los observaba en silencio. No conseguía dejar de mirarlos.
— Os tengo a los dos... — susurró en inglés, con la voz débil.
Amina entró en la cabaña despacio, trayendo agua y un paño húmedo. Sonrió al ver la escena.
— Están bien.
Isis asintió; todavía estaba exhausta.