Damon Lennox
Podía sentirlo en carne propia, y no se sentía como una traición, se sentía como un desplazamiento y era una tortura.
Damian y Eva estaban consumando su unión y con cada segundo que pasaba, podía sentir un canal conectándose alrededor de mí, pero yo solo estaba conectado a Damián, mientras que el lado hacia Eva estaba en silencio.
Y ese vacío me asfixiaba, me mareaba. Y aunque me lo merecía, sabía que me lo merecía por la forma tan cruel en la que la había tratado. Me lo merecía