Mundo ficciónIniciar sesiónMARÍA MURILLO
—No podemos dejar que Esteban se case con Celeste… —dijo Gabriel pasando una moneda entre sus dedos, parecía que estaba tocando el piano.
—¿Cómo lo evitaremos? ¿Secuestrándola? ¿Matándolo? Tuvimos que terminar con él en cuanto tuvimos la oportunidad —dijo Daniel furioso, viendo po







