Daphne.
Esto es insólito y no entiendo cómo pudo hacerme esto. Se suponía que nos respetábamos el espacio personal, pero no le importó ni un poquito que me estaba invadiendo mi paz mental.
Lo odio… lo odio… Lo odio con todas mis fuerzas.
¿Cómo se le ocurre besarme así? O sea, besa tan increíble que debería dedicarse a eso solamente. Mi corazón todavía está latiendo como un loco y todo mi ser no protesta por haber besado esos labios…
¡Esos son besos moja bragas!
—Daphne, ¿estás bien? —pregunta T