Aunque Samuel no le haya prometido la hora de su regreso, ella sigue esperando. Sabe que él no ha llegado aún porque no ve su auto. Pasar una noche más lejos de su esposo se está convirtiendo en algo habitual, y sin darse cuenta, ya no espera verlo dormir a su lado.
Samuel finalmente llega a la residencia. Desde la ventana de la habitación, Katherine puede ver cómo su esposo llega con el cabello despeinado, la camisa en la mano y la remera fuera del pantalón. Sabe que no estaba en asuntos de tr