CAPITULO 79
Las ráfagas de aire puro pegaban en el cuerpo completo de Imery Klou sacudiendo su cabellera que se balanceaba siguiendo los movimientos del viento, ella cerró sus ojos por unos instantes sintiendo lo puro y refrescante del clima, llanando sus pulmones de ese aire natural.
Ya había llegado a su destino y el enorme lago del que hablo Tevyan Dorrerbell era una realidad frente a sus ojos, pintado de una agua verdosa por el reflejo de toda la vegetación a su alrededor y en el centro el