CAPITULO 78
Cuando Imery finalmente bajo las escaleras, vió a Tevyan esperando por ella quién levantó la cesta llevada con una de sus manos y sonriente la señalo con su otra mano.
— Ya está todo listo. ¿Nos vamos ya mi querida cuñada? — Decía él en tono amistoso, el cual hizo que Imery se sintiera incómoda, pero por aparentar debido a la presencia de los sirvientes alrededor de ellos, sonrió fingiendo estar animada.
— Por supuesto, confío en ti cuñado.
…..
Una vez afuera ambos, montaron sus