Eso era lo que la sexta esposa pensaba mientras observaba la espalda de su marido y su rubio cabello lacio.
— Supongo que ya es un gran avance para ti el dejarme quedar aquí… Deberíamos dormir en habitaciones separadas. Pero el contrato dice que debo presentarme como una buena esposa y que tiene tu favor para que las personas crean que has cambiado y ya no eres más ese "Rey maldito o desdichado" o "Rey Asesino"
— Imery. — Dijo Darién hablándole suavemente.
— ¿Si? ¿Ocurre algo? ¿Te sientes m