— Hagamos algo, ve a hablar con ella una vez más, ambos a solas, yo no me meteré. Créeme ella es alguien en quien puedes confiar y no necesitas ver cómo esposa, piensa en ella como una soldado más que trabajará para ti por un tiempo ¿Te parece?
— Pero…
— Es eso o nuestra madre se preocupara tanto que vendrá a intervenir en tu vida… ¿Quieres que eso pase?
— ¡Claro que no! — Gritó Darién de inmediato.
— Perfecto. Entonces, agarra valor y mucha paciencia, entra ahí a lidiar con tu próxima esposa