CAPITULO 100
Sin embargo, saber lo que merecía y entender las razones no hacían que su corazón este conforme y tampoco causaban que no se sintiera ofendida o lastimada por ello.
¡Se trataba del hombre que tanto amaba y deseaba!
Por supuesto que ella no quería que el tenga esa actitud y aunque no podía decirle nada, de alguna forma esperaba no seguir empeorando la situación de ambos y llevarla a un punto peor de como habían comenzado.
— ¿Por qué me daría asco tu cuerpo? — Preguntó Darién con