Madison.-
— ¿Así es como me agradeces por salvarte la vida? –la cabeza me daba vueltas, pero podía sentir la presencia de Edgar rodeándome mientras escupía su veneno–. De no ser por mí, estarías encerrada en ese hueco.
— Te volviste un monstruo, yo no quería nada de eso ¡Mataste a Beatrice, a su bebé! Era un ser inocente, Edgar ¿En qué momento cambiaste tanto? Confié en ti porque pensé que serías el mismo chico al que cuidé.
Como pude me recompuse, mis manos sosteniendo mi vientre como único