Lily Smith
Haberme sentido vigilada ayer no fue del todo de mi agrado, por eso cuando me encontré de cara con el guardaespaldas de Mitch, no dudé en hacer que llamara a mi amigo para que le dijera que lo había descubierto. Salimos de la tienda sin que yo pudiera comprar lo que buscaba y eso me tenía más molesta.
Al llegar a casa, él y mi abuelo estaban escondidos en la cocina, aun sabiendo que allí era mucho más peligroso porque es donde están los cuchillos y sartenes. Cuando los enfrenté, mi a