Capítulo 56. No podía olvidarse de la amenaza.
Al día siguiente cuando Isabella despertó, se sorprendió al ver a Meyers preparando el desayuno.
— Hola. — Saludó él sonriendo al verla. — Ya estoy haciendo el desayuno de Vincent y Chloe, también el nuestro, no soy muy bueno en esto, pero creo que estará bien y será apropiado para los gemelos. — Explicó, se había levantado temprano, había picado frutas que sus bebés pudieran comer, había hecho huevos revueltos, tostadas, café, le faltaba prepararles un poco de leche y hacer unos hotcakes.
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