Capítulo 38. Está desesperada por dinero.
Cuando las dos volvieron vieron a Meyers entretenido en el teléfono mientras los dos niños conversaban y pronto llegó la hora de la cena. Después de que todos disfrutaron de la cena, Sonia y Oscar se fueron, aunque Isabella le había dicho que los dos podían quedarse sin problemas en la casa luego de conversarlo con Meyers, Sonia se había negado, por lo que luego de despedirlos, Isabella subió a la habitación junto a él.
— Lo siento. — Susurró Isabella apenas entraron y él la volteó a mirar fru