POV Selena
Debo confesar que no fue la mejor idea ponerme crema en los pies para poder colocarme las elegantes sandalias. Traté de quitármela, pero ese es el problema de las cremas buenas: no se van con nada.
Mientras bajo los escalones me doy cuenta de que mis pies se deslizan hacia adelante. Los dos primeros ya me están anunciando un desastre inminente.
—Genial… la gorda termina desparramada en el piso —bromeo, riendo—, dando el mejor espectáculo del día.
Me echo a reír como una tonta imagina