Akira iba del brazo de su hermano sonriendo y sintiéndose tan especial, era el día en que descubriría si era una loba o no y aunque le daba curiosidad tenía miedo de no ser lo que ella esperaba y decepcionar a todos especialmente a naim, el siempre le había dejado claro que sea una loba o no él siempre estará para ella, pero sus inseguridades la llevaban siempre a pensar lo peor.
Ambos hermanos se dirigieron por el pasillo hacia la sala donde habían flores entre blancas y rojas por todo el luga