Toc toc...
La puerta fue tocada por el doctor quien iba a revisar el embarazo de laila
—¿quien es a esta hora?-
Dijo gruñendo entre sueños, ambos habían tenido una mala noche debido a los malestares de su prometida, levantándose con pesadez y con sus ojos aún cerrados tiro sus pies al piso frío y se sostuvo del borde del colchón abrió sus ojos con lentitud y miró a la pared donde estaba el reloj
—¡carajo!—
Se apresuró a colocarse pantalones y entró al baño apresurado abriendo la llave del lav